Chicas tomen nota. Por el bien de la humanidad.

1. No le tengas miedo

Este es el mejor consejo que podemos darte. Algunas mujeres tienen miedo de agarrar el pene porque creen que pueden hacerle daño o incluso por vergüenza y prefieren simplemente, tocarlo por encima. Pues bien, aunque hay que tener cuidado, igual puedes tocarlo y jugar con él apasionadamente 🙂

2. No utilices solo el dedo índice y pulgar

Amiga si lo vas a hacer, hazlo bien de una vez. Nada de cosas raras y usar dos deditos: la timidez no te llevará a buen puerto así que mejor utiliza toda la mano. Es cierto que dependiendo del tamaño del pene será más fácil o menos agarrarlo con la mano entera (sorry chicos), pero si sus medidas son normales, a él le gustará mucho más que uses toda la mano, ya que el placer es mucho mayor al hacer presión en más zonas.

3. No a los dientes, sí a la lengua

Este punto es bastante obvio, ¿no?. Si vas a practicarle una felación, tu dentadura no tiene que tocar en ningún momento el pene, es una zona muy sensible y puedes hacerle daño. Partiendo de esto, puedes dar rienda suelta a tu imaginación y utilizar diferentes técnicas para que disfrute al máximo.

4. No te asustes con su forma

Cuando ves el pene de tu pareja por primera vez, no siempre va a ser como lo imaginas, sorry. De hecho, es bastante raro que sea como te imaginas: nunca es como el de esos chicos guapos de las pelis porno, “perfecto”. Hay algo que sí es claro: no hay dos penes iguales en el mundo y el que te toque, independiente de como sea, lo tienes que valorar.

5. No te frotes contra él

Si estás echada sobre él y no te está penetrando en ese momento, presta atención a dónde se encuentra su pene. Frotar tu cuerpo contra él – si no está bien lubricado – puede hacerle daño e incluso alguna herida y después de las heridas no pasa nada amiga. En este punto también hay que tener en cuenta que hay penes que durante la erección lubrican más de forma natural, y por lo tanto son más flexibles y hay otros que no lubrican y, al mantenerse secos, son más dados a tirones. En fin, no te frotes porque cada pene es un mundo.

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La timidez nunca te llevará a buen puerto

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“Hazlo con amor y de a poco aceleras el ritmo”

6. No lo masturbes si está dentro del pantalón

No lo hagas y esto es como el punto anterior pero hay que decirlo con mayúscula “NO LO HAGAS”, porque la fricción de la tela del pantalón lo va a dañar. Si abres el cierre y metes la mano dentro del pantalón… ¡mucho mejor para todos!

7. Ni estires ni aprietes demasiado

Por favor, no estás pasando los cambios de tu porsche. Cuando lo vayas a masturbar, tienes que hacerlo de forma natural: lento, firme, constante pero sin maltratar. ¡Mide la intensidad!

8. No le eches aceites corporales a lo loco

Si tienes algún aceite con el que quieras hacerle un masaje, mucho cuidado si lo vas a emplear en el pene: si se irrita, se acabó la fiesta.

9. No frotes el glande

Otro punto importante: no frotes el glande con el dedo o la mano si no está perfectamente lubricado. Incluso cuando esté lubricado, a algunos hombres les resulta insoportable que le froten esa zona, donde la línea entre el placer y las cosquillas es muy muy delgada. Ojo, con las uñas largas.

10. No lo introduzcas de cualquier manera

Con cuidado amiga, sé que te gusta pero ya hemos hablado de que el amigo es frágil. Hazlo con amor y de a poco aceleras el ritmo. La idea es que esto acabe después de un rato y no que se hunda el barco de una vez sin llegar a puerto.