Te presentamos una nueva postura sexual que puedes intentar junto a tu partner de sábanas.

Mucho sabemos del “69”, ese dígito de respeto que te saca más de una sonrisa cuando te toca de número en el supermercado y que con sus buenos recuerdos, logra que disipes el tiempo infinito de espera en la charcutería.

El “69” es un número fantástico para muchos y de desagrado para otros. ¿Pero por qué desagrado?, siempre he pensado que es muy difícil que a alguien no le guste el sexo oral porque es demasiado bueno, si no lo encuentras bueno, es como si no te gustaran las papas fritas, ¿raro no?.

Pero bueno, sin perder el foco del tema, salió a la luz otro número que antecede al 69 y sí señores, es el 68. Esta postura que a pesar de no prometer entregar placer simultáneo, permite que te concentres muy bien en lo que estás haciendo: sentir o dar placer.

Lo anterior permite que la calidad de la experiencia sea mucho mejor, porque te da la oportunidad de hacer que la persona sobre ti, acceda a un placer mucho mayor. ¿Por qué? La postura requiere que uno de los dos se acueste boca arriba en el suelo, con las piernas dobladas. Luego, el otro se pone en dirección contraria y sobre quien está en el suelo, dejando los muslos a la altura de la cabeza de la otra persona.

¿No queda claro?, lo graficaré mejor:

 

**Un consejo: si estás arriba puedes apoyarte sobre tus codos, para que así tu pareja quede libre de parte de tu peso corporal.