Muchos hombres creen que lo saben todo pero déjenme decirles que en muchas ocasiones no saben nada. Acá les va una guía para que se jacten con conocimiento de causa.

No vayas directo al grano

Esta es la primera regla: las prisas no son buenas para un buen sexo oral. Ir directo a la zona es un error, pues unos buenos preliminares siempre allanarán el terreno mejor. Los besos y las caricias – empezando por el cuello, las orejas y los labios, y bajando poco a poco a los pechos y el abdomen hasta el muslo, acariciando la vagina con los dedos –  propiciarán una excitación perfecta para pasar a la acción. ¿Muy explícito?

El truco de la bebida dulce

¿Vino? ¿Cerveza? ¿Agua? ¡Error! Antes de practicar un cunnilingus, ten cerca una lata de bebida dulce. Parecerá una tontería, pero con este tipo de bebidas la lengua se vuelve mucho más suave y se produce más saliva, lo que creará las condiciones óptimas para adentrarte en su zona íntima. La vieja confiable.

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Detente en cada zona, besando y utilizando la lengua.

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“Está la prestigiosa e infalible técnica del alfabeto, en la que puedes usar todas las letras: de la A a la Z.”

Despacio y con delicadeza

Mientras en la felación se puede ir a muchas velocidades diferentes en cualquier momento, con el cunnilingus es diferente. Hay que comenzar besando y lamiendo la parte exterior, de forma suave, despacio. Así uno se adentra poco a poco hasta llegar a los labios menores. Detente en cada zona, besando y utilizando la lengua.!

Varía con la lengua

Si no quieres aburrirla, haz movimientos irregulares con la lengua, aumentando poco a poco tanto la velocidad como la presión. Si te cansas de los movimientos circulares o de ir de lado a lado, prueba con una técnica diferente, escribiendo letras o palabras con la lengua. Está la prestigiosa e infalible técnica del alfabeto, en la que puedes usar todas las letras: de la A a la Z.

Fíjate en su lenguaje corporal

Para conseguir que llegue al orgasmo con un buen cunnilingus, debes aprender a escuchar su cuerpo. Su respiración, sus gemidos, su postura corporal.. Todo eso no engaña y te contará si lo estás haciendo bien o mal. Si, por ejemplo, ella arquea la espalda y abre más las piernas para facilitarte la tarea, es que lo estás haciendo muy bien. ¡Fíjate bien y que no te engañen!