Hay una serie de fantasías de sexo al aire libre. ¿Por qué?, por el simple hecho de hacer algo prohibido y que te descubran. Esa sensación de romper la norma, genera mayor excitación.

Queda poquito para la llegada del verano y eso se nota en el ambiente. El cambio horario nos favorece y los días de a poco, comienzan a notarse más largos. La gente sale más, las terrazas se llenan, los tragos tropicales se vuelven rutina para muchos y – literalmente – todos andamos más calientes que de costumbre. El exceso de calor, hace que todos se acuesten más tarde, que todos anden con menos ropa y mientras menos ropa, se mira más, las fantasías surgen de la nada y los encuentros sexuales se multiplican exponencialmente.

1. Sexo al aire libre

Si hay calor y ganas, aprovechemos más y sin culpa. Algunos amigos, tienen preferencia por los lagos y el bosque, y otros, le sacan el jugo a la playa y piscinas (ojo en este punto para los más traviesos y aventureros).

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Un clásico de ayer y hoy. ¿A quién no le gustaría balancearse al compás de las olas con su regalona de turno?

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“Con el calor, todos andan con menos ropa y mientras menos ropa, se mira más, las fantasías surgen de la nada y los encuentros se multiplican exponencialmente.”

2. Sexo en el agua

Un clásico de ayer y hoy. ¿A quién no le gustaría balancearse al compás de las olas con su regalona de turno?. Lo de las piscinas lo nombramos en el punto anterior: si es en tu casa, no hay problema. Ahora, si lo vas a hacer descaradamente en la piscina del edificio a medianoche, ¡Gran Valor!.

3. Sexo en la discoteque

Para los menos convencionales, cartuchos y dignos. Digámoslo. Si bien es cierto realizar esta proeza es digna de un héroe contemporáneo, pucha que hay que ser descarado. Igual después de unos tragos y unos dancings en la pista de baile, nada queda mejor que un buen revolcón en una esquinita de la disco con esa desconocida que te encendió todas las ganas.